Ambas son opciones para poder traer a tu bebé... ambas opciones son validas, ya sea que tu elijas o se de por alguna razón médica una opción u otra. Pues quiero empezar por decir que no pretendo inclinar la balanza por ninguna de las dos opciones, para ser honesta, sólo pretendo compartir mi experiencia en ambos casos.
He escuchado y leído mil veces que la cesárea es una opción para flojas, o que es la opción más sencilla... si claro! jaja... obviamente quien lo dice no ha pasado por una jamás en la vida... comenzaré por decir que mi primer bebé nació por cesárea, pues así fue indicado por el doctor, pues después de 2 días de contracciones intensas no se daba la dilatación necesaria (aquí abro un paréntesis para decir que se pueden ahorrar el juzgar la situación o a mi doctor, como les dije, solo pretendo compartir mi experiencia y en realidad no entiendo esa necedad de algunas mujeres de tener siempre la verdad absoluta sobre los partos y los bebés); en mi última revisión me dijo que iba a ser cesárea y que iba a ser tal día y a tal hora, yo quería que fuera parto, y eso había pensado y había escuchado como todo mundo me decía que era mejor el parto y que la recuperación y todo lo demás, por lo que de momento fue un shock, pero unos minutos después dije... lo que yo quiero es que mi bebé y yo estemos bien, como llegue a este mundo es lo de menos, no creo que eso defina nada en su vida. Al día siguiente me levanté temprano, me bañé y estábamos listos para ir al hospital.
Llenamos todo el papeleo y finalmente me internaron, y me comenzaron a preparar... todo estaba listo y llegué al quirófano, tuve un equipo de doctores excelente, yo tengo presión muy baja por lo que después de ponerme la raquea tuvieron que ajustar el medicamento pues me bajó mucho la presión pero lo hicieron muy rápido; al sacar a mi bebé hubo una pequeña hemorragia y se dieron cuenta de algo, yo tenía endometriosis de un lado de mi matriz, por lo que procedieron a removerlo y dar el medicamento adecuado. Mi bebé nació perfecta y yo salí muy bien de la operación; ahora al día siguiente que me tuve que poner de pie, puedo decirles, que fue un dolor fuerte cuando me tuve que enderezar para poder comenzar a caminar... ja opción más fácil jaja... necesité ayuda para dirigirme al baño, aunque me bañe sola... si necesité que me ayudaran a vestirme... olvídense de que me pudiera agachar sola, necesitaba ayuda para subirme los calzones, los pantalones... y comencé a moverme poco a poco por el cuarto, para pasarme de la cama a un sillón... y así moverme un poquito... necesitaba ayuda para levantarme de la cama...
Una vez que me dieron de alta era lo mismo en casa necesitaba ayuda para levantarme de la cama y para subir mi ropa interior y mis pantalones... pero desde que llegué a la casa subía y bajaba escaleras y trataba de caminar ( todo esto fue recomendado por el doctor), obviamente parecía muñequita de cuerda pero hacía mi mejor esfuerzo... y a la semana de que mi bebé nació fuimos a registrarla en el centro de la ciudad y si fui caminando. Quedé inflamada por un tiempo... de hecho me tomó un par de semanas ver que el abdomen se me iba desinflamando, pero la recuperación se fue dando bien, y poco a poco, me costó el ir perdiendo el peso... (subí 10-11 kilos por embarazo), a los 3 meses, aún me faltaba perder 5 kilos de lo que había subido, así que fue un proceso lento, pero bueno después de un tiempo bajé todos esos kilos y lo más importante es que ambas estuvimos sanas.
Un mes y medio después del cumpleaños número uno de mi bebé me di cuenta que estaba embarazada, y fuimos los más felices... por que queríamos que nuestros hijos se llevaran más o menos 2 años; al ver a mi ginecólogo, el me dijo que todo se veía bien y contrario a la opinión popular me decía que podía ser parto si todo se daba, pues todo había cicatrizado muy bien de la cesárea de mi primer bebé (aquí pueden imaginarse que todas las personas que escuchaban eso, decían que no era posible, que tenían que pasar 2 años al menos, para que pudiera ser parto, que iba a tener que ser cesárea de nuevo); les diré que no me importaba en ese momento, por que lo que yo quería era que naciera sano, bien, y que estuviéramos bien.
Ya les he dicho en otros posts que yo nunca fui a ningún psicoprofiláctico, ni ningún curso de ese tipo, olvídense del Yoga, pilates, etc. Lo que sí, siempre he tratado de comer sano y caminar mucho... Pues por azares del destino, y por el trabajo de mi marido, nos mudamos a otro país, y hubo mucho ajetreo los primeros meses de embarazo; fue un embarazo muy tranquilo en cuanto a los síntomas, igual que con mi primer bebé, gracias a Dios. Al conseguir un nuevo doctor, que normalmente variaba de cita a cita, siempre se sorprendían de que no hubiera síntomas o molestias del embarazo, siempre me preguntaban por que el primer bebé había sido cesárea y, a medida que se acercaba la fecha programada de parto, me dijeron que podía intentarse el parto pero si así lo decidía debía firmar un consentimiento que básicamente decía que quería intentar el parto después de una cesárea y entendía los riesgos.
Mi segundo bebé se tomó su tiempo para llegar, empecé con contracciones muy fuertes, el día programado de parto, y al llegar al hospital no podía hablar casi, pues las contracciones estaban muy seguidas... así que el registro fue muy ágil, me pasaron a una sala de exploración donde me preguntaron lo que hacía falta para poder dar mi ingreso en lo que monitoreaban las contracciones y al bebé. Al checarme determinaron que había que pasarme a la sala de expulsión y esperar. Las contracciones son un dolor intenso... sobre todo las que dan durante los últimos centímetros para poder pujar... la verdad, yo no pretendía hacerme la valiente, quería mi raquea de nuevo... jajaja... pero tenía que esperar hasta tener cierta dilatación para que se pudiera poner... Y una de las desventajas de haber tenido una cesárea antes es que no te pueden poner el medicamento para inducir el parto o acelerar contracciones y ayudar a la dilatación.
Les diré mi experiencia, esas contracciones previas a la raquea eran aguantables, dolorosas en el pico de las mismas y cada vez más seguidas... y entonces por fin llegó el anesteciólogo con el medicamento... y que difícil es permanecer quieta para que te la pongan cuando tus contracciones no paran... pero entra el medicamento y por fin, descansas un poco... Y aquí nuevamente nos enfrentamos a mi presión baja... hubo que poner medicamento para contrarrestar el efecto de la raquea por que mi ritmo cardiaco era muy bajo y eso afectaba al bebé... así que al llegar el bebé al punto para poder coronar... jajaj les puedo asegurar que sentí el dolor más fuerte de mi vida jajaja... y aún había que esperar un poquitín para poder pujar... Y bueno pujar fue otro show para que saliera el bebé... pero bueno finalmente sale y el dolor termina. Quedan algunas molestias pero no dolor, al menos en mi caso. Quedan molestias para sentarse, y pues algo de incomodidad o comezón por los puntos. A la semana me quedaba algo de mi ropa, la que había usado al inicio de mi embarazo, y semana a semana veía como me desinflamaba de manera sorprendente, al llegar con mi doctor a mi cita para el fin de la cuarentena pesaba lo mismo que antes de embarazarme y me quedaba toda mi ropa alguna un poco justa pero me quedaba, así de rápido... obviamente había aún tejido suelto en el abdomen que ese toma su tiempo regresar a su elasticidad y con el paso de los meses he visto también mis muslos y mi cadera ir bajando un poco más.
Debo agregar que también ahora tengo una hija de 2 años que me trae como loca todo el día pero así se ha dado mi historia. También puedo agregar que en ambos casos amamanté desde el primer momento a mis bebés, es decir, que no por que la primera vez fuera una cesárea no bajo la leche.
En resumen creo que podría decir lo siguiente:
La cesárea ofrece la ventaja de poder llegar a la cita preparada (si tú como en mi caso jamás has estado en un quirófano o te han hecho una cirugía, esto es relativo por que llegas aterrada), digo siempre puede pasar que rompas fuente antes del día o algo así por que los bebés son impredecibles, pero en general, llegas preparada, tu familia puede estar contigo en el hospital, y todo lo pueden ir acomodando... No sientes dolor (por lo general) durante el procedimiento, y más bien el dolor empieza hasta el día siguiente cuando tienes que levantarte; tienes una recuperación un poco más lenta, y pues hay necesidad de cuidados como cambios de bendas y gasas por cuestiones de la cirugía...
El parto llega de imprevisto, y el dolor aumenta, existirán variaciones entre mujer y mujer dependiendo de genética y de umbral del dolor, pero si, duele... especialmente cuando el bebé está a punto de salir... Pero una vez que sale la cabeza, el dolor termina y sólo queda una molestia al sentarte que durará unos días... y de nuevo hay cuestiones que tienen que ver con cada persona... y su umbral del dolor...
No pretendo decir que todos los casos son iguales, como les he dicho no existen absolutos en esto de ser madre... al menos eso pienso yo... y para mi, este es un espacio libre de juzgar... sólo pretendo compartir contigo mi experiencia... y espero que esto te de un poco más de idea... no creo que un método te haga más o menos mamá, tampoco creo que una opción sea más valiente que otra o que una opción sea más fácil que la otra... creo que quien opina ese tipo de cosas, no ha pasado por ello. Y si creo que hay ocasiones en las que no tienes otra opción por muchas razones, y lo importante es que tú y tu bebé esten bien y sanos.
En el parto el dolor es antes y durante el nacimiento de tu bebé y en la cesárea inicia al día siguiente.
Hace tiempo leí en algún lado que había una creencia de que durante el parto existe un momento un punto antes de que salga la cabeza del bebé... el punto más alto del dolor, en el que la madre no lo siente pues su alma abandona su cuerpo para ir por el alma de su bebé y lo trae de regreso justo a tiempo para que salga... yo agregaría que durante la cesárea la madre permite que abran su alma para que salga un alma que se estaba gestando dentro y dejarla salir al mundo.
En cualquier caso tu bebé llegará a este mundo y todo el dolor desaparecerá en cuanto escuches el llanto de tu bebé y sientas ese calor cuando lo pongan en tu pecho... y vale la pena... todo vale la pena por verlo frente a ti...
Ánimo mamá... lo estás haciendo bien!
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