Not Perfect

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Thursday, September 22, 2016

Cuando papá sale de viaje... mamá abraza su taza de café

Cuando aún no me casaba recuerdo que me parecía, hasta cómico el que mi hermana me dijera que extrañaba mucho a mi cuñado y me pidiera que fuera a dormirme a su casa, y es que mi hermana, siempre ha sido una mujer muy independiente, y al igual que yo, vivió sola mucho tiempo, por lo que no entendía como era que se sintiera incompleta sin su marido. Más por que mi hermana es una mujer muy exitosa laboralmente, y es una exclente mamá.

Me parecía muy gracioso, y como muchas cosas en este mundo del matrimonio y la maternidad, he aprendido que uno no debe decir un "yo nunca", por que terminas tragándote todas tus palabras. 

Cuando mi marido y yo éramos novios, estuvimos separados periodos, primero de 2 meses y después de 6 meses ya cuando estabamos planeando la boda; me tocó ser wedding planner y optimizar los tiempos en sus visitas para que vieras las cosas y decidieramos cada detalle. Me sentí autosuficiente y aunque lo extrañaba horrores pensaba en lo que vendría más adelante.

Por nuestro trabajo nos ha tocado estar separados en algunas ocasiones, y una vez que me casé entendí a mi hermana, SI, yo... me comencé a sentir rara sin mi marido... cuando viajaba... me costaba muchísimo conciliar el sueño sin él en la cama... jajaja... y me toco tragarme mis palabras... no importa que tan independiente seas, ni lo capaz que puedas ser de realizar todas tus actividades, no puedes evitar extrañar tenerlo junto a ti.

Y más desde que me embaracé... cuando estaba esperando a mi hija, mandaron a mi esposo de viaje 15 días cuando yo tenía un poco más de 34 semanas... y me angustiaba mucho que por alguna razón, mi hija decidiera nacer antes, además de que ya a esas alturas, pues te sientes más pesada... afortunadamente mi hija se mantuvo en su sitio hasta un par de semanas después de que regresó su padre... y pudimos estar juntos en todo momento.

Desde que ella nació, se me hizo más difícil cuando él tenía que salir de viaje, más conforme mi hija era más grande; y era más notorio como lo extrañaba. Pero también, por que me di cuenta de algo, mientras más pasa el tiempo, más dependiente soy de estar junto a mi marido, y no me malentiendan, cada uno tiene su trabajo, sus amigos, sus cosas que hacer en el día, pero, al menos a mi, me encanta al final del día recostarnos juntos y platicar de nuestros días... abrazarnos y darnos un beso cada día cuando llega del trabajo, y adoro verlo jugar con mi hija... así que cada vez que uno de los dos necesitaba viajar, esto se hacía más complicado.

No sé si a todas las parejas les pase, la verdad, y creo que las mujeres tenemos un chip que nos hace hacer todo lo mejor posible. Pero yo debo confesar que no sé estar sin mi marido, me siento como bicho raro, sin importar lo ocupada que esté o todo lo que tenga que hacer... y lo extraño mucho también por todo el apoyo que recibo con mi hija... por lo que cuando él sale de viaje yo parezco zombie, por que batallo mucho para dormirme y creo que no duermo tan profundo, pues sé que tengo que estar alerta por cualquier cosa... el café se vuelve mi merjo amigo... y el maquillaje para ir tapando las ojeras de mapache que comienzo a cargarme... en fin...

Ánimo mamá, lo estás haciendo bien!