Tengo un nuevo respeto por todas aquellas mamás que están en casa a tiempo completo... nadie nunca entenderá la cantidad de voces, personajes y payasadas que inventan para poder mantener al niño entretanido... en los últimos meses he podido experimentarlo y es totalmente agotador...
Algunas veces llega tu mairdo del trabajo y dice estoy muy cansado.. y te dan ganas de patearlo... no quiere decir que no lo ames... pero piensas... como te sentirías de tener que andar corriendo todo el día por que el bebé está empezando a caminar y tienes que andar cuidando que no se estampe con algo o bien, que no tire algo... y cuando por fin llega la ayuda a casa, te pide que le hagas la cena, entonces, en lugar de simplemente descansar, te levantas y comienzas otra jornada en la cocina...
Después de estar todo el día en casa, inventando las voces de toda la casa de muñecas, aprenderte el baile de Barney, Peppa y Elmo y además prepararle comida, darle de comer, bañar al bebé, pelear como con un cocodrilo para poder vestirlo... lo único que quieres es un momento de no pensar... y sentarte quieta...aunque sea por 5 minutos. Pero habemos personas con una muy baja tolerancia para el desorden... así que en cuanto el bebé se duerme... empezamos como locas a recoger todo lo que está fuera de lugar, no importa que saquemos la caja de juguetes 7 veces en el día, 7 veces la recogemos... lavamos platos... ponermos a cocer el arroz para la comida... la lavadora para poder limpiar... y nos damos una manita de gato... para vernos mejor... Dios... ¿Cuántas veces no has querido ser como esas mamás de la tela? Ya sabes las que se ven flacas a la semana de tener al bebé... impecablemente arregladas... con el cabello totalmente planchado... el bebé dormido como angelito en su regazo y ellas sin una mendiga ojera... jajaja... la casa de revista... y ellas frescas como lechuga...
Pero en la realidad... estar a tiempo completo con tu bebé es hermoso, por que lo es, y mucha gente cuando te quejas te dice pero tienes la fortuna de estar todo el día con él... y es cierto... es una fortuna y es hermoso, pero nadie dijo que no fuera cansado... muuuy cansado... cuando por fin logras llegar a la cama por las noches quisieras sumirte en uno con la almohada, pero es cierto, tu sueño nunaca vuelve a ser igual, escuchas cada pequeño movimiento de ese cuerpecito en su cuna... te sigues levantando al baño cada 3 horas por que aunque ya no se levanta, tú te quedaste acostumbrada...
Por la mañana incias una rutina exhausta... pero al acercarte a esa cuna y ver esa hermosa sonrisa... las fuerzas vuelven a tu cuerpo, y luego escuchas un mamá... y te sientes grande, por tener la fortuna de haber estado ahi para escucharlo pronunciar esas palabras... para ver esa sonrisa... para sentir esos pequeños bracitos rodeándote el cuello.
Estás en un espiral de cansancio infinito, pero a penas ves esa carita sonreirte... te llenas de energía... y disfrutas... te recuerdas a ti misma que no siempre será tan pequeñito... que no siempre serás su mundo... y no serán para siempre tuyas todas sus sonrisas... Y ese cansancio se va... a algún cajón de tu buró... Por que no tienes tiempo de cansarte... y menos cuando cada día es una aventura, cada día pasa algo nuevo y si no estuvieras ahí te lo podrías perder.
Cada tipo de maternidad tiene sus retos y cansancios... pero este día quise dedicarlo a aquellas que están a tiempo completo con su bebé...
Ánimo mamá, lo estás haciendo bien.
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